Click en la imagen para acceder al vídeo con el texto recitado y dramatizado. Quiero cerrar los ojos, pero a la vez quiero mantenerlos abiertos. Más que querer es una obligación. Quiero cerrar los ojos y que todo pase, no quiero tener que mirar mi alrededor, no quiero tener que enfrentarme a la existencia. No quiero estar aquí. Mis ojos desean permanecer cerrados y explotar, dejar caer todo lo que deben de callar. Quieren ver y apreciar la vida y el arte del Universo, pero no pueden. Ya no pueden. Los músculos de mi cara… ya no los manejo. Los siento dormidos, no quieren trabajar. Todas estas sonrisas son falsas, trabajadas tras tantos años de prácticas. Voy a ser siempre esa persona con cara de póker que te joderá las fotos. Lo siento. Ya ni las mías propias en soledad llaman a que mi rostro se mueva. Intento expresar algo que debería sentir, pero ya no puedo. Solo unos segundos. No quiero gritar, solo siento cansancio. Nunca nadie escuc...
Noche fría y oscura inunda la ciudad, ruidosa aún sin haber nadie paseando por sus calles. El suelo húmedo por la lluvia pasada, árboles aún verdes a pesar de lo adelantado. Clima que no congela pero que hiela los dedos, dedos que teclean rápido en el móvil invalido; para inválidos son los asientos de delante de la que escribe. Música indie, de cantautor, distinta, difícil de encontrar en cualquier centro comercial; música que va sonando y meciéndose en sus oídos, los auriculares son de un bazar chino, pero aguantan. El conductor del transporte público no conduce ni lento ni deprisa, cambia la banda sonora: revista musical española, Sarita Montiel. Ya pasó el primer pueblo, es el último en el horario del consorcio. A pesar de haber tomado varios sorbos de agua, el sabor amargo del chocolate negro sigue en su paladar. No se va, engancha. El aparato de gran pantalla va cargando su batería lentamente gracias a la energía del cilindro. El tiempo pasa, todo transcurre. Nada ocurre. El paisa...